martes, 9 de agosto de 2011

Que el restaurante no arruine tu dieta

Por cuestiones de trabajo o ritmo de vida, mucha gente se ve obligada a comer en restaurantes.

Sin embargo, ello no supone un impedimento para seguir una alimentación sana, cuidar la dieta y controlar la ingesta excesiva de calorías.  Es cierto que resulta más difícil que comiendo en casa, pero aplicando una serie de pautas es posible conseguirlo.

Incluso si se está siguiendo una dieta de adelgazamiento, el hecho de comer en un restaurante no es un motivo “sine qua non”, ni una excusa válida para dejar de seguirla.

Actualmente, la mayoría de establecimientos tienen cartas lo suficientemente variadas que permiten mantener las calorías y las grasas nocivas a raya, siempre y cuando se tenga voluntad para hacerlo.

Una excepción serían los establecimientos ‘fast-food’, en los cuales resulta verdaderamente complicado seguir un menú bajo en calorías y de grasas saturadas y trans.

Al llegar al restaurante, las primeras medidas a tomar para no excederse en el consumo de calorías son:

APERITIVO
Si se ofrece un aperitivo, lo correcto es rechazarlo y pedir agua -con o sin gas- para beber o un refresco Cero calorías (Coca cola Light o Zero, Pepsi Max, Gaseosa).

VINO
No se deben tomar bebidas alcohólicas, incluido vino y cerveza y, en caso de hacerlo, limitarse a tomar una sola copa durante toda la comida. El alcohol sólo aporta calorías vacías y sirve para ganar peso.

PAN
Otro aspecto importante es controlar la cantidad de pan a comer. Coger una cantidad equivalente a 30/40 gr. = anchura de 3/4 dedos de una baguette e  intentar no comer más durante toda la comida. El resto del pan hacerlo retirar de la mesa o alejarlo de vuestro plato para no tenerlo a mano

ACEITE
Es primordial controlar la cantidad de aceite al aliñar. Una ensalada de tomate puede ser bajísima en calorías, pero si la bañamos en aceite podemos triplicar su aporte energético. Por este motivo, intentar utilizar para toda la comida la cantidad equivalente a una cucharada sopera.

PICOTEO
Evitar los platos de picar o a compartir entre varios. Con el picoteo resulta muy difícil controlar la cantidad de alimentos que se ingiere. Y sin darse cuenta, uno come más de lo debido.

QUÉ PLATOS ELEGIR
Elegir siempre los  platos en función de su forma de cocinado y contenido calórico. Hay que prescindir de los fritos, frituras, empanados (escalopes, calamares romana, tempuras…), croquetas, tartaletas, alimentos muy grasos (foie, bacon, quesos, natas, cremas…), platos preparados con salsas, con mucho aceite/ mantequilla y de las tartas, pasteles y dulces. Si se va a comer carne (filete, chuletón, solomillo) elegir una carne lo más magra posible y pedir una ración no superior a los 200 gr. Lo ideal es optar por un pescado al vapor, a la plancha o a la sal.

PREGUNTAR AL MAITRE O COCINERO
Siempre resulta útil preguntar al maitre para conocer mejor cómo está cocinado o preparado cada plato.

A continuación, ofrezco una serie de posibles platos a elegir, todos ellos bajos en calorías:


ENTRANTES O PRIMEROS PLATOS

Espárragos blancos a la vinagreta o mayonesa (una sola cucharada)
Trigueros  a la plancha
Zumo de tomate
Ensalada de tomate y mozzarella
Cogollos de Tudela con Anchoas y Pimientos
Verduras asadas o a la plancha
Ensalada de bogavante o marisco
Ensalada variada o mixta
Panaché de verduras o verduras al vapor
Gazpacho (sin picatostes o pan frito)
Setas a la plancha
Crema de verduras/ frutas (calabacín, zanahoria, melón)
Sopa Miso (restaurante japonés)
Tortilla de champiñones, espinacas, finas hierbas, paisana, gambas, jamón

 SEGUNDOS PLATOS

Cualquier pescado a la plancha o al vapor
Cualquier pescado a la sal
Sepia o calamares a la plancha
Pulpo a la gallega
Mejillones o almejas al vapor
Sardinas a la plancha
Marisco (langostinos, gambas, centollo etc.)...
Pollo asado (retirar la piel)
Cualquier carne magra (ternera, pollo, conejo, avestruz) cocinada sin grasas
Carpaccio
Salmón ahumado
Sashimi o sushi (restaurante japonés)
Tartar de cualquier carne o pescado

* En las guarniciones hay que evitar las patatas fritas, purés, mayonesas y salsas. Optar por las verduras hervidas/plancha o ensalada.

POSTRES

Una pieza de fruta de temporada
Frutas del bosque
Fresas o Fresones (solas, sin azúcar)
Zumo de naranja
Un yogur
Cuajada, requesón (con una cucharadita de miel)

SOBREMESA

Té, café
Infusiones con sacarina

* Para endulzar, no tomar azúcar. Usar sacarina u otro edulcorante acalórico. Los tienen en todos los restaurantes

miércoles, 13 de julio de 2011

Alimentos para tomar el sol

Ya nos está dando mucho el sol y debemos proteger nuestra piel y tenerla lista para el bronceado.

La mejor forma de hacerlo es a través de la alimentación. Eligiendo los productos adecuados se pueden paliar los efectos nocivos de los rayos solares que contribuyen a un envejecimiento prematuro de la piel.

  1. Los alimentos ideales para preparar y proteger la piel son: frutas y verduras de colores intensos, especialmente anaranjadas, rojas y moradas.
  1. Las frutas más aconsejables y que hay que comer a diario son: albaricoques, cerezas, sandía, melocotón, fresas, mango, melón redondo, papaya o frutas del bosque (arándanos, moras, grosellas…) Siempre tienen prioridad las frutas de temporada.
  1. Las verduras y hortalizas también deben estar a diario en nuestros menús. Para lograr un buen efecto antioxidante, se debe optar por las llamadas ensaladas Picasso o Arco Iris. Es decir, que contengan todos los colores posibles y cuanto más intensos, mejor: hojas de ensalada verdes y moradas, zanahoria, pimiento, tomate, pepino, rábanos, berenjena…
  1. El consumo de pescado azul también debe estar presente 2/3 veces por semana. Las vitaminas A, D y E que contiene ejercen un efecto protector y antioxidante.
  1. A diario hay que consumir grasas insaturadas. Nos las aportan el aceite de oliva, aceitunas y los frutos secos. Permitirán que la piel se mantenga tersa y nutrida.
  1. Finalmente, y muy importante, hay que beber, sobre todo agua. También son una buena opción los zumos de fruta o los licuados como los de zanahoria o que incluyan diferentes frutas y verduras coloreadas.

Todo ello, por supuesto, debe acompañarse de la correcta utilización de cremas solares con la protección adecuada adaptada al tipo de piel. También debe evitarse exponerse al sol en las horas de máxima radiación.




jueves, 18 de noviembre de 2010

Una dieta para los que no quieren hacer dieta


Una de las cosas que más me cuesta en mi profesión de nutricionista es hacer comprender que la mejor forma de perder peso es hacerlo despacio: sin pausas, pero sin prisas.

A la hora de adelgazar la mayoría de las personas buscan el milagro. Su deseo es perder peso en un tiempo récord y, además, lograrlo comiendo de todo y sin esfuerzos. Una utopía, vamos.

Es totalmente imposible pretender eliminar en uno o dos meses un sobrepeso que se ha conseguido a base de comer en exceso durante varios años. Y quien dice lo contrario, miente y engaña.  

Sin embargo, si la pérdida de peso se plantea a muy largo plazo sí es posible lograrlo sin apenas variar los hábitos alimentarios de la persona.

Estoy planteando un plan perfecto para aquellas personas que no están dispuestas a someterse a ninguna dieta más o menos estricta, pero que son conscientes que por su salud (o estética) deben adelgazar.

Cien calorías

A menos que exista una patología asociada o una causa genética, el sobrepeso se gana a pulso, a base de mucha constancia y tesón.

Una tripa cervecera o un “trasero plaza de toros” no se consiguen así como así.

Para que una persona llegue a sufrir un sobrepeso perjudicial para su salud, tiene que haber comido en exceso de forma continuada, bebido mucha cervecita/refrescos, ingerido demasiadas grasas, mojado pan en muchas salsas y haber tomado más de una copa de alcohol.

Partiendo de la base de que para ganar un kilo de grasa se requiere ingerir un exceso de 7.000 calorías (o kilocalorías), basta con que tomemos 100 calorías de más cada día para engordar a razón de unos 420 gramos al mes, lo que se traduce en 5 kilos extras en un año.

El aumento de peso es tan ligero y paulatino que a veces no se percibe, pero con el paso de los años puede ser demoledor.

En cinco años se puede pasar de tener normopeso (peso normal) a sufrir un sobrepeso perjudicial o incluso una obesidad de alto riesgo.

A menudo basta con introducir pequeños cambios, que parecen sutiles e inofensivos, para que nos excedamos en las calorías que necesitamos y pasar a ganar peso poco a poco: un pincho de tortilla a media mañana, una copa de coñac tras la comida, un croissant en lugar de pan para desayunar, un poco de chocolate con el café…

Un ejemplo es cuando aparece -en no pocos maridos-  la mal llamada “curva de la felicidad”. No estaba cuando se casó y como por arte de magia -o mejor dicho, por arte del buen comer- la tripa apareció. Comentario de las amigas de la mujer: “¡Y lo delgado y guapo que era!”.

También es común ver a muchos chicos jóvenes que empiezan a engordar una vez pasada la veintena.

El fenómeno es fácil de explicar: finalizada la etapa de desarrollo, las necesidades energéticas del organismo disminuyen. Es decir, se gastan menos calorías y sólo con seguir comiendo igual se gana peso.

Tres cuartos de lo mismo ocurre con las chicas adolescentes, quienes tras la menarquia tienen una mayor predisposición a engordar.

A todo ello se suman los malos hábitos alimentarios que, junto con el sedentarismo y el consumo de bebidas con alcohol, son las principales causas de la ganancia ponderal.

Adelgazar poco a poco

Si el peso se gana poco a poco, para perderlo también se puede aplicar la misma estrategia.

Si queremos perder 5 kilos en un año y hacerlo sin renunciar apenas a nuestros hábitos alimentarios, bastaría con comer 100 calorías menos todos los días. Evidentemente, cuántas más calorías restemos más rápido se adelgazará.

Para lograrlo es suficiente introducir algún pequeño cambio o reducción del siguiente estilo: comer los platos principales en plato de postre (como sugiere el Dr. Valentín Fuster); privarse de alguna de las copas/cervezas habituales; comer unos trocitos menos de chocolate o queso, beber  menos refrescos, menguar la cantidad de aceite u optar por cocinados sin grasas añadidas, entre muchos otros.

Privarse de una tentación resulta a veces tan fácil como dejarla de comprar y evitar tenerla a mano en la despensa.

Hay que tener paciencia, eso sí, pero es una forma de adelgazar sin darse cuenta.

Para adelgazar no existen fórmulas mágicas. La única fórmula válida es ingerir menos calorías de las que se consumen y eso sólo se consigue comiendo menos y/o haciendo ejercicio.

En definitiva, restar calorías. No hay otra.

viernes, 29 de octubre de 2010

CUANDO DOS ADOLESCENTES DAN POSITIVO…

Cuando salta la noticia de que un deportista ha dado positivo nunca me gusta. Me entristece y da pena pensar que algunos  deportistas hacen trampas y no son todo lo honestos que deberían.

Hemos llegado a tal punto que incluso muchas veces la noticia tampoco me sorprende, no por esperada sino porque desgraciadamente es demasiado repetitiva.

Sin embargo, los controles de doping positivos detectados en los Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados el pasado mes de agosto en Singapur me pusieron los pelos de punta.

¡Se trata de dos chavales de 17 años! Ambos son luchadores de grecorromana  y ambos dieron positivo por la misma sustancia: furosemida.

Uno de los jóvenes sancionados es ecuatoriano -se clasificó quinto en la categoría de 63 kilos- y el otro uzbeco -fue medalla de plata en la categoría de 50 kilos-. No considero remarcable dar sus nombres porque a diferencia de otras muchas noticias de doping ahora estamos hablando de menores. No es la primera vez que se da y, aunque me pese, seguramente no será la última.

La furosemida es un diurético que ayuda a eliminar líquidos y a bajar de peso de una forma muy rápida. Además actúa como agente enmascarante encubriendo la presencia de otras sustancia dopantes como pueden ser los esteroides anabolizantes, sustancias muy utilizadas para ganar fuerza y masa muscular. Es el principio activo del Seguril, un medicamento que se prescribe a hipertensos y para tratar edemas de diferente índole.

Adelgazante y enmasacarador

Los diuréticos son ilegalmente usados en deportes como la halterofilia, boxeo, judo, lucha grecorromana… donde las categorías se establecen según el peso del deportista.

A veces es cuestión de pesar uno o dos kilos menos para poder entrar en una categoría inferior, lo que siempre supone una ventaja ya que permite  enfrentarse a rivales menos fuertes y/o pesados. Un pesaje previo a la competición certifica que el luchador está en la categoría en la que ha sido inscrito.

Sin embargo, no es descartable -en este caso- que la furosemida fuera usada con fines enmascarantes, lo que todavía me preocupa más. (En deportes como gimnasia y atletismo, donde no existe la necesidad de tener un peso determinado, ha habido casos recientes de doping por furosemida).

Una acción criminal

Al conocer el resultado de los análisis, el COI anunció que ambos atletas habían sido descalificados. El uzbeco perdió su medalla de plata y lo más probable es que, además, ambos tengan que purgar una sanción y permanecer sin competir durante varios meses.

Estoy totalmente a favor de que los deportistas paguen con sanciones
cuando ingieren sustancias prohibidas y en este caso también considero que merecen un castigo.

Sin embargo, ya va siendo hora de que se busquen culpables en el entorno del deportista dopado y que éstos paguen duras sanciones.

Está claro que estos chicos no tomaron dicha sustancia por decisión propia. Alguien se lo proporcionó, dígase médico, entrenador, directivo o lo que sea. Y hasta ahora apenas conocemos casos de personas del entorno de deportistas sancionados por doping que  hayan recibido también una sanción.

El uso de furosemida no está exento de riesgos. Entre otras cosas puede provocar deshidratación, pérdida de potasio, taquicardias, mareos…

Los esteroides anabolizantes, por su parte, son muy peligrosos y más si se toman durante la pubertad, en fase de desarrollo y crecimiento.

Pueden causar graves perjuicios al organismo y desencadenar dolencias irreversibles: cese prematuro del crecimiento, reducción de testículos, daños coronarios, hepáticos, hipertensión, infertilidad, mayores riesgos tumorales…

Inducir a unos adolescentes a tomar esteroides anabolizantes es una acción criminal y eso alguien debe de pagarlo.



viernes, 22 de octubre de 2010

EJERCICIO CON PESAS, UN ANTIDOTO CONTRA LA OSTEOPOROSIS

Una ya tiene una edad y esta semana me ha tocado someterme a una Densitometría.

Casualidades de la vida, la cita para comprobar la salud de mis huesos coincidió con la conmemoración del Día Mundial de la Osteoporosis y ello me ha motivado a dedicarle un post.

La densitometría es una técnica diagnóstica por imagen que se utiliza para determinar la densidad mineral ósea. Sirve para el diagnóstico de la osteoporosis.

A diferencia de la mamografía -una prueba molesta y que te irradia rayos nocivos (Rayos X)-, la densitometría es una técnica indolora y no invasiva.

Simplemente te tumbas en una camilla y por encima tuyo se desplaza un escáner que mide la cantidad de calcio de los huesos (densidad ósea).

Se suele recomendar en mujeres que ya han entrado en la menopausia, cuando a causa de la bajada de los niveles de estrógenos existe un mayor riesgo de padecer osteoporosis, o sea pérdida de calcio, y en consecuencia peligro de que los huesos se vuelvan más frágiles y con mayores posibilidades de fractura.

Se sabe que el ejercicio contribuye a prevenir esta patología y se sabe también que si el ejercicio incorpora un trabajo de musculación el beneficio es todavía mayor. Se recomienda por tanto que las mujeres hagan ejercicio y a ser posible al aire libre –aunque sólo sea durante un rato- con el fin de que los rayos solares proporcionen la vitamina D necesaria para la fijación del calcio.

Una octogenaria con huesos de jovencita

Y, efectivamente, mientras me hacen la densitometría constato que las recomendaciones son acertadas y que el atletismo -deporte que vengo practicando desde que tengo 11 años- es un seguro contra la osteoporosis. La densidad mineral de mis huesos es óptima y la enfermera me informa que la imagen “brillante” de mis huesos indica que van sobrados de calcio.

Mi diagnóstico también me ratifica las conclusiones de un estudio realizado por unos investigadores alemanes durante varios Campeonatos de Europa de atletismo de veteranos. En dicho estudio participaron atletas de edades comprendidas entre los 40 y 80 años y se midió la densidad ósea de fémur y cubito.

El estudio evidenció que la media de la densidad ósea de las atletas era superior al de las mujeres sedentarias y, entre todas las atletas, las que presentaban mejor calcificación eran las que practicaban pruebas de velocidad, una especialidad que implica hacer un entrenamiento intenso de potencia, fuerza y musculación.

Según los investigadores, este tipo de trabajo supone un enorme beneficio para mantener la masa ósea.

El beneficio es tal que la medición en el fémur de una velocista de 80 años arrojó un valor que podría perfectamente corresponder al de ¡ una chica de 25 años !

La dieta también es importante

Seguir una dieta rica en calcio desde la infancia es el otro aspecto a tener en cuenta para prevenir la osteoporosis.

Para ello hay que consumir: lácteos (aunque sean desnatados), frutos secos (almendras, avellanas), berros, algas, sésamo, frutas (cítricos)y legumbres (soja). El pescado pequeño ingerido entero -con espina- también supone una buena fuente de calcio.

jueves, 7 de octubre de 2010

La fórmula de la eterna juventud no está en una pastilla

Ser joven, mantenerse joven, parecer joven… Desde Cleopatra a Michael Jackson, pasando por el Dorian Gray de Oscar Wilde, el ser humano sigue en una permanente búsqueda de la eterna juventud. En éste siglo XXI se ha llegado al extremo de que lo viejo, antiguo o arrugado ya no vale para nada. Únicamente se valora lo nuevo.

En este afán por mantenernos jóvenes y sanos –muy loable por cierto- se ha puesto de moda el consumo de sustancias antioxidantes. Sí, esas sustancias que inhiben o contrarrestan el efecto de los famosos radicales libres, los responsables de la oxidación de nuestras células o, lo que es lo mismo, los principales culpables de que nuestro cuerpo envejezca. Los antioxidantes también nos protegen contra diversos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares.

En el mercado podemos encontrar sustancias antioxidantes en todas sus posibles presentaciones, ya sean solos o combinados: cápsulas, pastillas, brebajes, perlas, copos, etc.  Y cada poco surgen nuevos productos con propiedades rejuvenecedoras.

Entre los antioxidantes más populares tenemos la Vitamina C (la decana de los antioxidantes popularizada por Linus Pauling), la E, la A, minerales como el zinc o el selenio, sustancias como los polifenoles, el ácido lipoico, el ácido oleico, el pycnogenol (bioflavonoide procedente de la corteza del pino)… La lista es casi interminable.

En la actualidad, el antioxidante más en boga y considerado el verdadero elixir de la eterna juventud es el resveratrol, un polifenol procedente de la uva y vino tinto, además de otros frutos y legumbres. Sin embargo, las antocianinas, unos pigmentos extraídos de los frutos de color rojo y morado, como los arándanos o las moras, están pisándole los talones. La lista crece sin parar.

Existen numerosos estudios que certifican el poder antioxidante de todas estas sustancias y su valor terapéutico. Pero es tan larga la oferta que el consumidor anda perdido sobre cuál es el producto que mejor le conviene tomar.

Debemos saber que si se sigue una dieta equilibrada y variada –rica en frutas y verduras- su consumo no es necesario. La necesidades de antioxidantes aumentan cuando se incrementa el proceso oxidativo al que estamos sometidos, como es el caso de los fumadores, personas mayores, deportistas de élite, ciertas actividades profesionales que requieren estar mucho tiempo al aire libre, bajo el sol, etc.

Aunque existen pocos casos de intoxicación por el uso de antioxidantes, hay que tener presente que las vitaminas en exceso, sobre todo las liposolubles (A, D, E y K), pueden producir efectos adversos. Tampoco está exenta de riesgos la vitamina C si se toma en demasía y sin ton ni son.

Además, las evidencias científicas acerca del beneficio a largo plazo del uso de suplementos antioxidantes no son determinantes y a menudo incluso contradictorias.

Algunos estudios realizados entre deportistas concluyen que el uso indiscriminado de vitaminas no sólo puede empeorar la marca deportiva a corto plazo sino que a largo plazo puede acortar la vida. La inhibición de la producción de radicales libres por parte de los antioxidantes impiden que el organismo se adapte a la mejora de la resistencia aeróbica, estimulando la producción de mitocondrias, y eso conlleva un empeoramiento de la marca en esfuerzos prolongados. También se sabe que el exceso de suplementos puede disminuir la respuesta del sistema inmunológico.

Dieta Arco Iris

Conclusión: lo mejor y más recomendable –y también mucho más barato- es que estas sustancias lleguen a nuestro organismo vía alimenticia y que nuestra dieta incorpore diariamente alimentos ricos en antioxidantes, especialmente frutas y verduras.
Para conseguir un gran aporte de sustancias antioxidantes se aconseja seguir una Dieta Arco Iris que incorpore diariamente alimentos que, sí es posible, tengan toda la variedad de colores.
Los alimentos con colores más llamativos como el rojo, morado o naranja son los que contienen mayor concentración y número de sustancias antioxidantes. El siguiente cuadro muestra el arco iris de los alimentos con mayor número de antioxidantes.

-   Blanco: coliflor, cebollas, ajos, puerro
-   Verde: espinacas, lechuga, uvas, acelgas, brócoli, col, perejil
-   Azul /morado : arándanos azules, berenjena, uvas negras, moras, remolacha
-   Naranja: zanahoria, naranja, melocotón, orejones,
-   Rojo: Tomate, pimiento rojo, sandía, fresones, granada

BIBLIOGRAFIA:

Javier Ibáñez Santos, Iciar Astiasarán Anchía. Alimentación y Deporte. Ediciones Universidad de Navarra (EUNSA). Primera Edición Mayo 2010.

Louise Bourke y Ron Maugham. Comisión Médica y Antidopaje de la IAAF. Nutrición en el Atletismo. Guía Práctica de la Alimentación y la Hidratación para la Salud y Buen rendimiento en el Atletismo. IAAF. Abril 2007

miércoles, 25 de agosto de 2010

¿EN QUÉ IDIOMA LADRAN LOS PERROS?

¿Los perros ladran en diferentes idiomas? ¿Su ladrido es diferente en función del país donde residen? o quizás ¿ladran en la misma lengua que su dueño?

Este es un enigma que me tiene en ascuas desde que era niña. Soy catalana, nacida en Manresa (Barcelona), ciudad donde crecí y me crié. Mi lengua materna es el catalán y aunque no tuve más remedio que realizar mis estudios en lengua castellana (por imperativo legal de la época), yo siempre me he expresado en el idioma de la madre que me parió.

De pequeña siempre había escuchado que los perros hacían “bub, bub” (la onomatopeya que usamos los catalanes cuando imitamos el ladrido de un can). Sí, como lo oyen, los perros catalanes dicen: bub. Suena raro, pero es así.
Al escucharlos con atención siempre estuve convencida que decían: "bub, bub" y lo sigo estando, siempre y cuando, claro está, el perro sea catalán.

A pesar de todo, las monjas de mi cole al igual que mis amigos de habla castellana se empeñaban en asegurarme que los chuchos no decían “bub” sino “guau”.

Nunca les quité la razón. Era lógico que sus perros al igual que hacían sus amos y la madre superiora hablasen en una lengua diferente a la mía. Eran perros castellanos. Lo normal, pues, era que ladrasen en castellano.

Con el paso del tiempo, sin embargo, el enigma me seguía corroyendo. ¿Y los perros ingleses ladran en ingles? ¿Y los chinos? ¿Emiten su ladrido en mandarín? Pues, sí señor. No se lo pierdan. El perro inglés dice: "woof, woof " (Se pronuncia: uf, uf), el japonés: “wan, wan” (uan, uan) y el etiope "oi, oi" (u, u)…

La búsqueda de onomatopeyas

Gracias a mi condición de atleta y a mi trabajo de periodista deportiva –que me llevó a viajar muy a menudo- tuve la ocasión de contactar con personas y personalidades de diferentes nacionalidades en una época en la que a diferencia de ahora no era usual coincidir con turcos, rusos, chinos,búlgaros o etíopes...
De esta forma, fui recopilando las onomatopeyas del ladrido del perro en diferentes idiomas, lo que me llevó a confeccionar un listado de cómo habla cada sabueso en función de su país de origen, del dueño que lo ha criado o el lugar donde reside.

Lamine Diack, por ejemplo, el actual presidente de la Federación Internacional de Atletismo, fue la persona que me dijo cómo ladraban los perros en senegalés: "mbow, mbow". El mítico Alberto Juantorena, el único atleta que ha logrado doblete olímpico en 400 y 800 metros, me dio el sonido en cubano: "jau, jau" (como veis difiere del castellano español)… Y Fekrou Kidane, un etiope, entrañable, asesor de Juan Antonio Samaranch, me proporcionó la onomatopeya en amharique: "oi, oi" (u, u).

Yo ahora resido en Madrid y lógicamente la mayoría de los perros dicen "guau" (yo no tengo perro, sino el mío diría "bub") pero cada vez son más numerosos los ladridos en otros idiomas que escucho por doquier, cosa que atribuyo a la inmigración y a la gran variedad de nacionalidades que reside en el país. Hagan la prueba ustedes mismos y escuchen atentamente cuando ladre un perro… Por su idioma le reconocerán.

"Jam, jam" ladra el perro de mi vecino. Es rumano.

Ladridos en 29 idiomas

Catalán: bub (bub) *
Gallego: guau (guau)
Euskera: au, txau, zaunk (au, txau,zaunk)
Castellano (España): guau (guau)
Castellano (Cuba) jau (jau)
Francés: ouah (ua)
Inglés: woof (uf)
Alemán: wau (vau)
Italiano: bau (bau)
Portugués: ão (ão)
Sueco: varf (varf)
Checo: haf (jaf)
Eslovaco: hav (jau)
Polaco: jau (jau)
Griego: gab (gabe)
Turco: hav (hau)
Rumano: ham (jam)
Noruego: voff, vov (vof, vove)
Danés: vov (vou)
Finlandés: hau,hauba, vuh (jau,jauba,vuj)
Ruso: gavv
Holandés: woef (vuf)
Búlgaro:: bau (bau)
Húngaro: vau (vau)
Japonés: wan (uan)
Chino: wo (uai)
Wolof (Senegal): mbow
Sudanés: haw
Amharique (Etiopía):oi (u)

* Entre paréntesis la pronunciación

Algunas conclusiones

De todo ello, se puede extraer que todas las lenguas usan o bien la letra“a” o bien la letra “u”, al menos en lo que se refiere a la pronunciación a excepción del noruego. Estas letras nos hacen pensar en la boca abierta del perro cuando ladra (la “a”) o bien en el miedo que puede sugerir este grito (la “u”). La diferencia entre las lenguas románicas y el resto está en que las primeras no utilizan la grafía “w” ni la “v”, mientras que las 14 lenguas no románicas sí las usan.

jueves, 26 de octubre de 2006

Ronaldinho y su grasa corporal


A raíz del constatado mal estado de forma de Ronaldinho se ha comentado mucho en el mundo “blogger” que una muestra de ello es que el crack brasileño está acumulando grasa.

Por los datos de peso (80 kilos) y estatura (1,81 metros) que aparecen en la web del Barça, el Índice de Masa Corporal (IMC) de Ronaldinho sería de 24,4, un valor acorde para un deportista con un buen desarrollo muscular. Desconozco cuál es su porcentaje de grasa corporal, pues se trata de un dato que sólo puede obtenerse mediante una medición corporal realizada directamente en el propio deportista, ya sea mediante la técnica de pliegues cutáneos, impedanciometría, método Tanita, etc…

De todas formas, cuando está en forma el porcentaje de grasa corporal de Ronnie andará alrededor del 10 %. Pero, insisto, se trata sólo de un dato totalmente aproximado y apreciativo.

Parece que actualmente su torso y su abdomen no están tan tonificados y musculados como la temporada pasada y donde antes predominaba la masa magra ahora también destaca algo de tejido adiposo. Son apreciaciones de espectadores del Madrid-Barça, al final del cual Ronaldinho se quitó la camiseta para cambiarla con un jugador del equipo blanco.

Éste es un acto habitual en él y me da la impresión que responde a un comportamiento un tanto exhibicionista con el propósito de mostrar su torneado tren superior. ¿Qué necesidad hay de bajarse el pantalón por detrás justo hasta donde la espalda pierde su nombre y por delante dejarlo en la misma frontera del vello púbico?


Masa magra

Lo único que me permite a mí valorar con cierta veracidad los comentarios de si Ronaldinho está ahora menos "cachas" que hace un año son las fotos que se han publicado al respecto.

La foto de arriba está tomada en el Bernabéu al término del triunfo madridista y la de abajo corresponde a la pasada temporada.

Opino que, efectivamente, hace un año Ronaldinho estaba algo más delgado y mejor definido muscularmente. Era todo piel y fibra. Desde entonces ha incrementado un poco su porcentaje de grasa corporal (es posible que pese igual) y ha disminuido su masa magra, pero la diferencia entre ambos Ronaldinhos es bastante poca.

De todas formas, sí puede ser un indicio de que ha disminuido sus sesiones de entrenamiento físico, lo que está directamente relacionado con su estado de forma.

La solución para corregir este problema es que vuelva a entrenarse como Dios manda. No sólo de técnica, talento y genialidades viven las estrellas. El trabajo y la condición física también cuenta.

sábado, 21 de octubre de 2006

Gimnastas en miniatura

La gimnasta italiana Vanessa Ferrari es desde el pasado jueves la nueva campeona del mundo de Gimnasia. En su página web personal, Ferrari especifica que mide 1,43 metros de estatura y pesa 34 kilos. Hasta aquí ningún problema. Es una niña mona y muy bien proporcionada, con un cuerpo idóneo para una edad de 11 o 12 años. Pero no tiene once ni doce, sino que está a punto de cumplir dieciséis (10 /11/ 1990). Los pechos de esta chica no están desarrollados y lo más probable es que ni siquiera tenga la menstruación.

Ocurre lo mismo con la mayoría de las gimnastas que han competido esta semana en el Mundial de Gimnasia celebrado en Aarhus (Dinamarca). La gran mayoría no llegan al metro y medio de estatura y no pesan más de 40 kilos. Se hallan en plena adolescencia, pero tienen cuerpo de niña. Basta con ver la imagen en el podio del equipo chino que ganó el título por equipos (Ver Foto). Sus edades oscilan entre los 16 y 18 años. Tienen su desarrollo retrasado y su físico no se corresponde al de las jóvenes adolescentes de su edad. ¿Por qué?

La estatura es un hándicap

Para la gimnasia la estatura es un hándicap. Ser bajito y poco pesado es sinónimo de flexibilidad, agilidad y autocontrol del propio cuerpo. A mayor estatura, más difícil es realizar determinadas acrobacias. No es lo mismo hacer un doble mortal carpado midiendo 1,40 m. que midiendo 1,60 m.

Me lo reconoció Svetlana Boguinskaia en Barcelona hace muchos años durante un Memorial Blume. La mítica gimnasta bielorrusa, con 1,62 metros de estatura, era considerada una gigante para este deporte: “Mi estatura me obliga a realizar ejercicios con menor dificultad”, me dijo.

Por esta razón, las gimnastas que más destacan suelen ser bastante más bajitas que la media. Es así por selección natural y porque los cazatalentos se encargan de elegir a las más bajitas y ágiles.

Trampas con la edad

En las grandes citas internacionales absolutas sólo se puede competir si se cumplen 16 años durante el año en curso. A esa edad lo más normal es haber alcanzado la pubertad. Sin embargo, la inmensa mayoría de gimnastas parecen niñas pequeñas y son todavía inmaduras sexualmente.

No hace muchos años se hacían trampas. También me lo contó Boguinskaia (en acción en la barra de equilibrio. Ver foto). Se falsificaban partidas de nacimiento y gimnastas que se hacían pasar por 16 años en realidad tienen 13 o 14. Este tipo de trampas se detectó años atrás en el equipo de la Republica Popular de China. Sus gimnastas no eran pequeñas: eran diminutas. Muchas de ellas no llegaban al 1,40 m. ni pesaban más de 35 kilos.

Esta fue una primera explicación a su retardado desarrollo, pero las autoridades deportivas han puesto fin a estas triquiñuelas. Sin embargo, siguen abundando las adolescentes con cuerpo de niña.

No les llega la menstruación

Durante la década de los años 80, también se habló mucho sobre el uso de terapias médicas no consideradas doping –pero éticamente muy cuestionables- para lograr cuerpos pequeños y ágiles con el fin de facilitar la ejecución de las más difíciles piruetas.

Se rumoreó sobre posibles tratamientos hormonales a base de píldoras (similares a las anticonceptivas), que pudieran modificar los niveles de estrógenos, progesterona y el resto de hormonas femeninas impidiendo con ello el normal crecimiento y desarrollo de una niña. El resultado: adolescentes bajitas, sin pecho y amenorreicas (no menstrúan). Sin embargo, me niego a creer que esto fuera cierto, o si lo fue (no se puede descartar que alguien lo utilizara), ahora difícilmente lo es.

Sin energía para crecer

El inexistente desarrollo puberal de las gimnastas no tiene porqué ser debido a un tratamiento médico. La causa radica esencialmente en el intenso esfuerzo físico al que están sometidas estas deportistas, cuyas exigencias de entrenamiento superan a las de muchos deportes.

Sesiones de entrenamiento de entre 6 y 8 horas diarias y una dieta con las calorías ajustadas para mantener un peso adecuado, provocan un notable retraso en el desarrollo puberal de las gimnastas. Se trata de una defensa del organismo ante una situación estresante. Todos los nutrientes de la dieta de una gimnasta se utilizan como fuente de energía con el fin de soportar los intensos entrenamientos y compensar las pérdidas proteicas provocadas por su esfuerzo muscular. No les quedan reservas para su desarrollo estructural: para crecer y desarrollarse. Todo lo gastan en entrenarse y mejorar.

Adultas bajitas

No obstante, las gimnastas recuperan su desarrollo en cuanto abandonan la alta competición. La pubertad, que tenían en fase latente, les suele sobrevenir de forma casi repentina. Ya sin entrenamientos severos y con una alimentación y vida normal, crecen, se desarrollan rápidamente y les llega la menstruación
El único peligro es que a veces el cambio es tan rápido y rotundo que en ocasiones no tienen tiempo para crecer lo suficiente. Algunas de ellas no llegan a crecer nunca hasta donde lo hubieran hecho de no haberse sometido a tan severos entrenamientos.
Otras engordan en desmesura (Mary Lou Retton) por sus ansias de comer todo lo que tenían restringido en sus años competitivos. Sin embargo, muchas otras se desarrollan sin problemas y se convierten en espléndidas mujeres, tal es el ejemplo de mi siempre admirada Nadia Comaneci (Ver foto).

domingo, 8 de octubre de 2006

Contorno de ojos para hombres

El pasado domingo, “El País Semanal” incluía un suplemento Extra Hombre dedicado íntegramente a la moda y a la belleza masculina.

Había un poco de todo: fotos de la moda
de otoño, un reportaje sobre Giorgio Armani, entrevistas a chicos guapos, famosos e influyentes que nos descubrían su prenda preferida, el perfume que usan, el coche que conducen o el libro que tienen en su mesilla. Para no llevar a equívocos sobre el “target” de la publicación, había un reportaje con los protagonistas del Campeonato del Mundo de Moto GP que posaron para la ocasión como modelos de la tendencia otoño 2006. Todo muy bonito y ‘glamouroso’.

En la sección de belleza, titulada “El Neceser Definitivo”, se mostraban los productos considerados necesarios para el cuidado del hombre actual. Además de los tradicionales productos para gozar de un buen afeitado, el pack i
ncluía cremas exfoliantes, tanto corporales como faciales, hidratantes, crema de día, “serum” de noche, gel con efecto lifting, autobronceadores, crema para el contorno de ojos e incluso polvos de color maquilladores “para cuando nuestra salud abandona nuestro aspecto…” (sic).

En las revistas ya llevan tiempo anunciándose cremas hidratantes y antiarrugas exclusivas para el hombre y en la pequeña pantalla desde hace algunas semanas también he visto el de un producto masculino contra las patas de gallo.

Asimismo, existen clínicas de estética exclusivas para el sexo masculino. Los implantes de silicona, en este caso, en lugar de las tetas se hacen en los glúteos.

Los dos hombres que hay en mi casa no hicieron ayer el
más mínimo caso al suplemento de “El País” ni quieren saber nada de cremas.

Mi señor esposo supongo que hace algunos años se hubiera interesado por algún producto que de verdad evitara la caída del cabello. Pero ahora como no se ponga un abrillantador de calva poco remedio tiene…


Mi hijo, a sus 21 años, también pasa de productos, y eso que es presumido, pero de otra manera.

He escrito todo este rollo porque tengo curiosidad por saber si de verdad los hombres actuales están de verdad tan preocupados por su belleza como para emular unos hábitos que hasta hace muy poco eran exclusivamente femeninos.

O si, por el contrario, lo que ocurre es que están cayendo en la trampa (las mujeres llevamos siglos en ella) de una gigantesca campaña publicitaria que engloba a todos los sectores comerciales del mundo de la cosmética y la estética.

Advertencia a los que les gusta cuidarse: no les critico.


¿Quién eligió a esta chica?


De nuevo, la delgadez de las modelos vuelve a ser noticia. Esta es una de las modelos que desfilaron ayer para el diseñador Guy Laroche para la presentación de su colección en París. Una imagen vale más que mil palabras.

¿Quién ha elegido como modelo a una chica con aspecto famélico y enfermizo? Sea quien sea el que haya hecho la elección, considero que el último responsable es sin duda el propio diseñador por permitir su exhibición.

Foto: AP.

domingo, 24 de septiembre de 2006

La dieta del sentido común


Vivimos en una sociedad en la que si una cosa no tiene un nombre o una marca determinada no interesa o no es valorada.

A la hora de elegir unas zapatillas de deporte deben ser unas Nike; el jersey, estar firmado por Ralph Lauren; el restaurante debe llevar el sello de Ferràn Adrià; los yogures sólo pueden ser Danone; y la colonia, de la fragancia Dior.

Cuando una persona tiene que ponerse a dieta ocurre tres cuartos de lo mismo.
Sólo si la dieta tiene un nombre determinado atrae la atención y se le concede crédito. Cuando los nutricionistas abogamos por una dieta sin nombre y sin pautas extravagantes (como por ejemplo hacer comer un Sugus a media mañana) no convence. Existe siempre una preferencia por las dietas estrambóticas, con nombre propio, leída en una revista o aconsejada por un conocido.

Así se han puesto de moda la dieta de la alcachofa, las archipopulares Dukan Atkins, la de los puntos, la de Montignac, la de la sopa “comegrasa”, la dieta disociada, la dieta IG, la dieta del semáforo, la del pomelo y un largo etcétera que me ocu
paría todo este post.

Sin embargo, la
pura y cruda realidad es algo en lo que están de acuerdo todos los profesionales serios en dietética y nutrición: la única dieta que de verdad funciona es la del sentido común.Es decir, la que supone limitar la ingesta calórica sin que ello suponga dejar de llevar una alimentación variada y equilibrada. Una dieta en la que se puede y debe comer de todo – por supuesto- sin excesos y limitando cierto tipo de productos y alimentos, pero siempre comiendo de una forma normal. Sin hacer combinaciones ni cosas raras.

A menudo nos empeñamos en que debemos ponernos a dieta y seguir una dieta determinada, cuando en realidad lo único que necesitamos para adelgazar unos cuantos kilos es poner un poco de orden y sentido común a nuestra alimentación.
Lo explica el cardiólogo Valentín Fuster en su libro “La Ciencia de la Salud”. Fuster aconseja adelgazar muy poco a poco y para conseguirlo propone a ciertos pacientes “aplicar pequeñas estrategias para reducir el número de calorías”, como por ejemplo, pedir dos primeros platos en el restaurante (los segundos suelen ser más calóricos), no terminarse todo el plato o comer la mitad (o comer en plato de postre, propongo yo).

En efecto, a muchas personas les sería suficiente para adelgazar de forma paulatina beber un par de cervezas menos; limitar el azúcar o sustituirlo por sacarina; comer menos chocolate y alimentos ricos en grasas; dejar de comprar alimentos tentadores; no tomar alcohol ni refrescos, sino agua; cocinar de forma más simple o mojar menos pan.

Si al sentido común en la mesa le añadimos un poco de ejercicio, mucho mejor.

Soy consciente que para aplicar bien este sentido común se requiere, en la mayoría de los casos, la ayuda de un nutricionista. No todo el mundo puede saber cómo actuar para dejar de engordar y perder kilos. Pero, bueno, para eso estamos.

viernes, 15 de septiembre de 2006

La delgadez de las modelos

Las modelos de la próxima Pasarela Cibeles tendrán que ofrecer “una imagen física saludable” y para ello “deberán tener un Índice de Masa Corporal (IMC), alrededor de 18”, según han anunciado los responsables del evento. Tampoco se permitirá desfilar a menores de 18 años, ni que se maquille a las modelos de forma que parezcan demacradas.

Un IMC de 18,1 corresponde a un peso de 56 kilos para una altura de 1.76 metros. El IMC es un índice que relaciona peso y estatura y que es utilizado por la comunidad científica internacional para determinar los diferentes tipos de obesidad.

La iniciativa podría ser un pequeño paso adelante para paliar las ansias de ser cada vez más delgadas que tienen las mujeres y frenar también la proliferación de casos de bulimia y anorexia.
Sin embargo, tengo la impresión que la medida se quedará en una mera operación de marketing o en un intento de buenos propósitos y lamentablemente no contribuirá a resolver el problema.

Me temo que, una vez más, las modelos de La Cibeles seguirán siendo extremadamente delgadas en su inmensa mayoría. Ojalá me equivoque.

Se habla de un IMC alrededor de 18, una cifra que de entrada está por debajo del consenso establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por otro lado, vi en la tele un reportaje en el que se pesaban a tres de las modelos ya elegidas para el certamen. Se pesaron descalzas, pero vestidas (la ropa puede suponer un kilo más de peso) y las 3 se quedaban a más de un kilo de llegar al peso necesario para llegar a un IMC de 18. Pero como era “muy poquito” se hizo la vista gorda.

El consenso establece un peso saludable a partir de un IMC de 18,5. Éste es justo el límite y cuando una mujer tiene este índice está muy, pero que muy delgada.

Para dar una imagen verdaderamente saludable opino que el IMC no debería situarse por debajo de 19,5. Y este índice podría elevarse incluso por encima de 20 y eso nos permitiría ver desfilando a mujeres de bandera.

Pero está claro que ni los diseñadores ni las modelos piensan como yo.

La top Bimba Bosé, por ejemplo, no está muy de acuerdo en que se exija un peso mínimo a las modelos: “Delgada no equivale a desnutrida”, dice y tiene razón, pero aunque las modelos no estén desnutridas están ofreciendo una imagen de extrema delgadez que es la que intentan imitar las chicas jóvenes. Ahí reside el peligro.

Bosé añade: “Las modelos han de cumplir unas condiciones, entre las que se encuentran la delgadez y la altura”.

Esto es algo que podría discutirse. Siempre ha sido así, pero ¿por qué no pueden existir modelos menos altas y menos delgadas, siempre y cuando tengan un cuerpo bien proporcionado y ofrezcan una buena imagen?

Conoce tu IMC

jueves, 13 de julio de 2006

La pájara es necesaria si quieres triunfar


Pillar una pájara en un entrenamiento es algo muy habitual entre los velocistas. Aún lo es más entre los cuatrocentistas, corredores de mediofondo y fondo. Dicen que la palabra “pájara” proviene del argot de los ciclistas, quienes se
llevan la palma en este tipo de agotamiento. Por el contrario, nunca he escuchado que un futbolista sufriera una “pájara” en un entrenamiento.

Hay varios tipos de pájaras y las causas por las que aparecen varía en función del tipo de entrenamiento realizado.

La pájara más común y desagradable entre los velocistas es la que llega cuando se realiza un entrenamiento de resistencia láctica: es decir, la que obliga a trabajar los músculos con deuda de oxígeno (anaerobiosis). Por ejemplo, cuando se realizan series repetidas de entre 150 a 300 metros (o más) a un alta intensidad y recuperando entre 3 y 6 minutos.

Ante la falta de oxígeno, el organismo produce ácido láctico (lactato), sustancia que se acumula en el músculo y pasa a la sangre. Cuando la acumulación llega a un determinado límite, el malestar que siente el deportista, a causa de la intoxicación por lactato, es descomunal. Lo digo con conocimiento de causa.

¿Cuándo aparece? ¿Qué se siente?


A medida que avanza el entrenamiento, el atleta ya se va dando cuenta de que la “pájara” llegará. Sabes a ciencia cierta que te vas a sentir fatal. Y eso es terrible.

Tras cada serie te vas sintiendo paulatinamente más fatigado y lo normal es afrontar la última carrera ya un poco mareado y con dolor muscular. Un síntoma de que el lactato ha empezado a acumularse y de que la pájara ya está en camino.

El malestar se desencadena después de cruzar la línea de meta. No es instantáneo. Tarda varios segundos en aparecer, pero cuando llega no sabes qué hacer con tu cuerpo.

Se produce un intenso dolor muscular, principalmente en los glúteos. No puedes sostenerte en pie. Sólo piensas en tumbarte, pero aunque te tumbes no sabes cómo poner las piernas porque duelen un montón. Tu entrenador insiste en que no debes tumbarte, que necesitas andar, pero es imposible y le mandas a paseo. La impotencia es total. Paralelamente, te sientes mareado, con la boca pastosa… Sientes ganas de llorar…

Toda esta sintomatología puede durar muchos minutos y no es infrecuente que culmine con una vomitona. Aunque parezca extraño, muchas veces el hecho de vomitar hace que, de repente, te sientas mejor.

Horas después, ya recuperado, sigues sintiendo un peculiar dolor de cabeza y un profundo cansancio corporal. Los metabolitos de la pájara también aparecen en la orina, que se vuelve muy concentrada.

Yo he pillado un montón de pájaras. Son imprescindibles para lograr mantener la velocidad máxima en unos cien metros. La última fue hace un par de días, pero fue una pájara algo diferente a la descrita. En esta ocasión, fue fruto del cansancio acumulado por las competiciones y del fuerte calor reinante. Por motivos laborales y porque es la única hora en la que puedo coincidir con mi entrenador, me entreno a diario a la hora de comer cuando en verano cae un sol de justicia. Estos días, el termómetro asciende a diario por encima de los 30 grados. Anteayer, mientras estaba en la pista, el termómetro marcaba a la sombra 42 grados.

Finalizada la última serie, a velocidad máxima, me sentí mareada y tardé más de diez minutos en recuperarme. Pero no tengo otra opción que entrenarme a esa hora y si quiero lograr buenos resultados no hay más remedio que coger pájaras. Pero es lo normal y no hay nada extraordinario en ello.

sábado, 3 de junio de 2006

El doping genético ya está aquí


La llamada 'Operación Puerto' ha puesto al descubierto unas prácticas de doping que eran un secreto a voces. Por fin, la práctica de métodos ilegales (ejemplo: transfusiones sanguíneas) y el uso de múltiples sustancias dopantes (anabolizantes, hormona del crecimiento, EPO, clembuterol, nandrolona, anabolizantes de diseño y un largo etcétera…) han quedado en evidencia y ya nadie puede decir (excepto Luis Aragonés), que la práctica del doping es ajena al deporte. Sea cual sea, incluido el fútbol.

Sin embargo, otro método dopante está dando sus primeros pasos y va a ser muy difícil de combatir. Me refiero al doping genético. Una práctica tan sofisticada como
peligrosa que por ahora sólo está al alcance de los más 'poderosos'. Pero ahí está. De entrada debo decir que se trata de una terapia genética que se salta a la torera los principios de la bioética, es decir la ética aplicada en acciones de salud. Entre otros muchos, uno de los principios de la bioética dice: “… los conocimientos que se adquieran (sobre genoma y terapia genética) deben ser para beneficio de la humanidad y no deben desvirtuarse por intereses privados o colectivos contrarios a los derechos de las personas…”.

Qué es la terapia genética


La terapia genética consiste en insertar o inyectar genes dentro
de una célula para que estos nuevos genes permitan a la célula realizar o corregir una serie de acciones que no podía hacer antes. Por ejemplo, sintetizar sustancias que provoquen la muerte de células tumorales o que aumenten las defensas del enfermo. También pueden corregir o sustituir un gen defectuoso que causa una enfermedad. Hace un par de días, en Barcelona, una reunión de expertos dio a conocer los últimos avances en tratamientos en humanos que permiten regenerar tejidos óseos y vasculares en los casos de necrosis (muerte celular) de huesos y órganos.

Qué es un gen


Un gen es la unidad básica de herencia de los seres vivos. Los
genes están formados por ADN (ácido desoxirribonucleico) y se encuentran usualmente en el núcleo de las células. Cada gen tiene un código especifico que contiene la información necesaria para sintetizar sustancias (habitualmente proteínas tales como enzimas u hormonas). Los productos sintetizados por los genes tienen una función específica, bien sea en el desarrollo o en el mantenimiento de una función fisiológica normal. Los genes se disponen a lo largo de cada uno de los cromosomas.

Cómo se transportan e insertan los genes

Una de las técnicas más usadas es inyectar los genes al organismo humano a través de unos virus inocuos a los que previamente se les ha modificado su información genética y 'codificado' los genes a transportar. A estos virus transportadores de genes se les conoce con el nombre de vectores. Todo ello implica, previamente un trabajo de ingeniería genética en el que no voy a entrar. Si estuviéramos hablando de un virus patógeno (por ejemplo, el de la gripe) su objetivo sería infectar a la célula humana, copiar en ella su información genética (replicarse), pasar la información 'maligna' a otras células y, en consecuencia, provocar la enfermedad. Si se trata de un virus inocuo manipulado genéticamente, los genes que transporta permitirán sintetizar las sustancias que han sido previamente codificadas para lograr un determinado fin (dígase regenerativo, curativo, inmunológico, etc.) Si hablamos de doping, el fin podría ser estimular la eritropoyesis o formación de glóbulos rojos, lograr un efecto anabolizante u otros.

Aplicaciones en el deporte


Se sabe que ya se está utilizando una terapia genética llamada Repoxygen. Consiste en inyectar en las células musculares el gen de la EPO (eritropoyetina), la hormona que permite la síntesis de glóbulos rojos. Se hace a través de un
vector viral, cuya configuración permite, mediante otro gen, activar la síntesis de EPO cuando desciende el aporte de oxígeno en el músculo. El Repoxygen es una terapia genética patentada por los laboratorios Oxford BioMédica para el tratamiento de la anemia. Se ha experimentado en ratones que, gracias a la inyección del virus, corregían su anemia y recuperaban unos valores normales de hematocrito. Según informa la propia página web del laboratorio, el Repoxygen se encuentra todavía en fase de desarrollo preclínico, es decir no apto para el uso en seres humanos. Sin embargo, se tiene constancia de que ya circula por el mercado negro y lo están utilizando médicos deportivos sin escrúpulos. Su administración permite al organismo disponer de EPO de una forma permanente y al ser de origen endógeno (generado por las propias células musculares del individuo) resulta imposible detectarla.

El uso del Repoxygen saltó a la palestra en el reciente juicio contra el alemán Thomas Springstein, entrenador y pareja de la atleta Grit Breuer, habitual de
los podiums mundiales en 400 metros. En un e-mail presentado como prueba en la vista, Springstein solicitaba al médico holandés Bernd Nikkels la forma de obtener Repoxygen. En el mismo juicio, a Springstein y Breuer se les relacionó directamente con el doctor Miguel Ángel Peraita, director del Centro Médico Dynamed, sito en la calle Fernández de la Hoz, 76, de Madrid, de quien se presentaron e-mails recomendando al entrenador que dopara a su atleta y novia con anabolizantes. En el proceso judicial se explicó que otra atleta alemana tratada por el doctor Peraita fue enviada por éste a la consulta del hematólogo José Luis Merino Batres, recientemente detenido en la ‘Operación Puerto’ como colaborador del doctor Eufemiano Fuentes. La clínica del doctor Merino se encuentra en la calle Zurbano, 92, a pocos pasos de la del doctor Peraita, quien asimismo comparte con Merino un despacho en el propio Zurbano, 92. ¿Existe una conexión entre la red española de doping sanguíneo y la utilización en el mercado negro mundial de la terapia genética mediante Repoxygen? ¿Aparece el Repoxygen en el sumario de la ‘Operación Puerto’?


Otras terapias

Pero el doping genético no se limita al Repoxygen. Otro caso, de cuyo uso terapéutico en humanos no tengo constancia, pero sí se ha experimentado en ratones es la modificación del ADN muscular inyectando un virus portador del gen para la fabricación de IGF-1 (Insulin-Like Growth Factor-1), un factor de crecimiento similar a la insulina, de potentes efectos anabolizantes. Este gen se ha inyectado en ratones junto con otro gen promotor, cuya función es indicarle al gen del IGF-1 las células musculares donde debe sintetizar la sustancia.

El uso de IGF-1 como sustancia anabolizante, sin terapia genética, es un hecho y como tal se encuentra incluido entre los métodos prohibidos. El método consiste en inyectarse la sustancia. Suele emplearse conjuntamente con la Hormona del Crecimiento y hace furor entre los culturistas. El IGF-1 aumenta de forma artificial el volumen de las células musculares, hipertrofiándolas. Mediante terapia genética, el IGF-1 no sería detectable, salvo mediante una biopsia muscular.


Una tercera vía de posibles terapias genéticas aplicadas al deporte está vinculada a las investigaciones con los genes que activan la producción de Miosina IIb, una forma de miosina (la proteína más abundante del músculo que participa en la contracción muscular) cuya característica es una velocidad altísima de contracción y que proporciona una gran potencia a las fibras rápidas. Dicha terapia podría permitir elevadas mejoras en el rendimiento de todo tipo de velocistas o deportistas con necesidad de efectuar movimientos rápidos.


En resumen, el doping genético está ya aquí, entre nosotros, quizás incluso en la propia documentación de la ‘Operación Puerto’ y contiene elementos de un altísimo riesgo para la salud de los deportistas, en especial porque varios de ellos ni siquiera están autorizados para el uso humano. Y, como siempre, los delincuentes llevan la delantera...

miércoles, 24 de mayo de 2006

El récord masculino de Florence Griffith

Desde el año 1988 y hasta los 9,77, conseguidos por Justin Gatlin hace diez días, el récord mundial de los 100 metros lisos masculinos se ha batido o igualado en 8 ocasiones, sin contar los dos récords anulados por doping. Sin embargo, el récord de los 100 metros femeninos, que batió ese mismo año la ya fallecida Florence Griffith, permanece intocable desde entonces y no hay visos de que nadie vaya a batirlo en un futuro inmediato.

Nos remontamos a Julio de 1988, a dos meses vista de los Juegos Olímpicos de Seúl. Lugar: Indianápolis. Pruebas de selección olímpicas estadounidenses, popularmente conocidas como “trials”. En los cuartos de final de los 100 metros, Griffith cerró el cronómetro en un tiempo de 10 segundos y 49 centésimas, un registro que superaba todas las expectativas en una atleta del sexo femenino.

En ese mismo momento, yo estaba trabajando en la antigua redacción de la calle Tallers de “El Mundo Deportivo”. Era tarde, pasadas las once de la noche. Como responsable de la sección de atletismo del periódico, permanecía a la espera de los resultados de los “trials”. La sección de Última Hora me reservaba un pequeño espacio para dar la información sobre la competición.

Cuando el teletipo de Reuters escupió el primer flash de la noticia estuve convencida que se trataba de un error tipográfico. Pero instantes después AP (Associated Press), France Presse y después la agencia EFE, ya en español, ratificaban la increíble cifra: 10”49.

No daba crédito. Me volví loca. Nunca un récord del mundo me había provocado un shock tan grande. Supongo que algo tiene que ver el hecho de ser yo también una especialista de los 100 metros lisos.

“Necesito toda la página”, le dije a Xavier Díaz Serrat, responsable ese día de “cerrar” el periódico. “Lo que ha hecho esta tía es una monstruosidad. Hay que dar la primicia en prensa escrita”. Y lo hicimos. Fuimos los únicos en España que publicamos la proeza a la mañana siguiente.

Titulé a toda página: “Griffith corrió como un hombre: 10.49”

Y no era para menos: con esa marca, todavía hoy Florence Griffith sería finalista de los 100 metros masculinos en los Campeonatos de España absolutos y sería seleccionada como componente del equipo español de hombres para el relevo 4 x 100. Ya entonces di esta información.

Y es verdad, corrió como un hombre. Lo que entonces no podía decir ni escribir era lo que mucha gente ha sospechado desde esa tremenda gesta: que Griffith logró este registro (además del récord de los 200 metros con 21”34, y otras gestas) gracias a la ayuda de sustancias dopantes anabolizantes, entre ellas la Hormona del Crecimiento. Sustancias, en definitiva, masculinizantes. No hay más que ver su musculatura sin un gramo de grasa. Sólo piel y un músculo fibroso y superpotente. De hombre.

Los efectos de estas sustancias en el sexo femenino son mucho más evidentes y permiten unas mejoras mucho más espectaculares que en el hombre, quien por naturaleza ya tiene una actividad anabólica más acentuada.

Nunca pillaron a ‘Fast Flo’ en un control antidoping, cierto, y no hay ninguna prueba de que se dopara. A Ben Johnson sí le pillaron en Seúl, pero a ella no. Todavía hoy en día la Hormona del Crecimiento puede pasar inadvertida en un control antidoping. Sin embargo, 18 años después nadie se ha acercado, ni siquiera ha puesto en peligro, esta plusmarca.

Marion Jones es la única que tras lograr una marca de 10”65 en 1998 parecía tener posibilidades de amenazarla. No obstante, las marcas de Jones también han quedado en el olvido tras el escándalo de Balco por un anabolizante de diseño y el intento fallido de que otra chica volviera a correr como un hombre.