lunes, 24 de septiembre de 2012

¿Qué hay que comer DESPUÉS de hacer ejercicio?


Casi todos somos conscientes que para lograr un buen rendimiento tiene mucha importancia el qué y cómo comer antes de hacer ejercicio. Sin embargo, son muchos los que desconocen la trascendencia que tiene el hecho de comer una vez finalizada una actividad física. Y éste es un aspecto que posee más importancia de lo que se pueda pensar. Lo expliqué en La Xarxa Radio el pasado sábado (podcast en catalán) y os lo amplio en este post.


El hecho de ingerir ciertos alimentos al terminar un entrenamiento o actividad física -especialmente cuando ha sido larga y/o de cierta intensidad- puede ser esencial para lograr una buena recuperación y poder afrontar después nuevos esfuerzos o entrenamientos en buenas condiciones físicas, logrando un óptimo rendimiento.

AVERIADOS Y SIN GASOLINA

Lo explicaré de forma sencilla.

Por un lado, al terminar de hacer ejercicio –insisto: sobre todo si ha sido intenso y/o duradero– los depósitos de gasolina (glucógeno) que suministran energía a nuestros músculos están vacíos o casi. Al igual que le ocurre a un coche, la gasolina se ha ido gastando durante el esfuerzo y se ha encendido la luz de la reserva.

Por otro lado, durante el ejercicio, las fibras musculares sufren daños que deben repararse al terminar; y además el catabolismo o destrucción de proteína muscular está aumentado respecto a su síntesis. Es decir, en el músculo se destruyen más proteínas de las que se fabrican.

Parece obvio que no conviene quedarse en esta tesitura: Sin gasolina y averiados. Y cuanto antes salgamos de ésta, mejor será nuestra recuperación.

Varios estudios constatan que dicha situación se puede revertir a base de ingerir alimentos que nos aporten carbohidratos y pequeñas dosis de proteína de alta calidad. O sea, haciendo algo tan sencillo como tomar un Tentempié Reparador.

TENTEMPIÉ REPARADOR


El Tentempié Reparador debe incluir, en primer lugar, alimentos ricos en carbohidratos de media y alta/rápida asimilación que a diferencia de los de lenta asimilación -aptos para antes del esfuerzo porque nos dan energía de larga duración- nos permiten rellenar rápidamente el depósito de gasolina muscular. 

A saber: fruta, pan, zumos, galletas, cereales, arroz, patatas... y también alimentos dulces como mermelada, Nutella, uvas pasas, orejones… e incluso podemos darnos el gustazo de comernos algún donut, unas natillas o un helado… especialmente si se ha realizado un entrenamiento de fondo o de larga duración.

En segundo lugar, debe incluir alimentos con proteína de alta calidad biológica (leche de vaca o de soja, queso, pavo, jamón, yogur, huevos...) con el fin de frenar la destrucción de masa muscular, reparar daños y formar nuevas fibras musculares.

Lo más adecuado es tomar el Tentempié Reparador entre 15 y 20 minutos después de haber finalizado la sesión y mejor no dejar pasar más de media hora.

Ejemplos de Tentempiés Reparadores:

  • Un plátano con un batido de chocolate (brick) o leche de soja
  • Batido casero de plátano, leche o yogur, galletas y miel
  • Yogur bebido de frutas con un puñado de uvas pasas
  • Pan con queso y mermelada con leche o un zumo de piña
  • Bocadillo de tortilla francesa o pincho tortilla patata con un zumo de piña
  • Un arroz con leche
  • Unas natillas con cereales
  • Una gelatina con orejones
  • Uvas con queso
  • Un batido comercial de proteína (suero de leche) y carbohidratos

La necesidad de ingerir carbohidratos de rápida asimilación será mayor cuando el entrenamiento ha sido de larga duración y/o muy exigente. Y el tentempié puede ser más o menos copioso según el esfuerzo realizado y en función de las características de la persona.

Para quienes hacen ejercicio en ayunas de buena mañana, el desayuno que tomen después les sirve ya de tentempié reparador y conviene incluir algo dulce si el esfuerzo ha sido largo y/o agotador, aunque sin abusar.

Si el ejercicio se realiza a mediodía y se almuerza inmediatamente después, tampoco es necesario recurrir al tentempié. Pero si va a transcurrir un tiempo superior a media hora, lo aconsejable es tomarlo, prescindiendo del postre en la comida ya que tampoco conviene excederse.

Ejemplo: Tentempié Reparador: un plátano con un yogur. Comida: Salmón a la plancha acompañado con verduras y pasta cocida.

Lo mismo digo para los que hagan ejercicio al anochecer o antes de cenar.

Ejemplo: Tentempié Reparador: Queso con un zumo de piña. Cena: Judías verdes con patatas cocidas y una tortilla de jamón york.


 ESPECIALIDADES DE LARGA DURACIÓN

Sin duda, los que mayor beneficio obtienen de comer después de hacer ejercicio son los deportistas cuyas sesiones de entrenamiento son intensas o de larga duración y los que realizan más de una sesión diaria. Tal es el caso de maratonianos, triatletas, nadadores, ciclistas, ultrarunners o especialistas de actividades de larga resistencia (esquí de fondo, corredores de montaña, piragüistas…). También los deportistas de élite de otras especialidades, tanto individuales (velocistas, mediofondistas, tenistas…) como de equipo (futbolistas, jugadores de baloncesto, de rugby, balonmano…), cuyos entrenamientos son de una gran exigencia.

El maratoniano Pablo Villalobos (2.12.21) conoce bien los beneficios que le aporta comer tras el ejercicio. El extremeño siempre suele llevar encima frutas desecadas “para reponer el glucógeno muscular al terminar de entrenar”. 

Explica que tras el golpe de calor sufrido al finalizar en quinta posición la Maratón del Campeonato de Europa de 2010 en Barcelona lo primero que hizo, una vez recuperó el ánimo, fue “tomarme unas galletas 'Chips Ahoy' que alguien tenía por ahí. El cuerpo me lo estaba pidiendo”. Recuerda como en cierta ocasión, tras realizar un entreno muy intenso en sesión de tarde, se acostó sin apenas cenar por el cansancio y "al día siguiente lo paguéMis músculos se quedaron sin glucógeno y  fui incapaz de realizar las series que tenía planificadas".

Tras una competición de larga distancia (maratón, triatlón...) o de larga duración, como puede ser partido de fútbol o rugby, se recomienda al terminar un tentempié durante los 30 primeros minutos junto con hidratación, seguido a la hora u hora y media de una comida o cena rica en carbohidratos y de nuevo 2 horas más tarde un tentempié.

ESPECIALIDADES DE FUERZA Y MUSCULACION

Para todos aquellos que van al gimnasio para ganar masa muscular y aquellos  deportistas en cuyas especialidades predominan o incluyen en sus entrenamientos trabajos de fuerza, el hecho de realizar un Tentempié Reparador puede ser determinante para lograr sus objetivos y obtener un óptimo rendimiento.

Ingerir carbohidratos junto con proteína optimiza la síntesis proteica y la hipertrofia muscular, además de permitir recuperar el glucógeno, que tras una sesión de fuerza se reduce entre un 30 y 40%.

DEPORTISTAS ADOLESCENTES

También recomiendo comer tras el ejercicio a todos los niños/as y adolescentes que suelen hacer deporte por la tarde-noche una vez finalizadas las clases. No importa si juegan al fútbol, baloncesto, tenis, van a nadar, hacen judo o taekwondo. Deben tener muy presente, ellos o sus madres, que el hecho de comer un poco tras el ejercicio les ayudará a recuperarse mejor y no sentirse tan cansados al día siguiente. A todos los chavales/as que se están iniciando en la práctica de un deporte, mi consejo es que siempre salgan de la ducha comiendo o bebiendo. Y así se lo recuerdo a diario a mi hija futbolista.

DEPORTE POR SALUD

Para las personas que hacen ejercicio por salud, el hecho de comer algo una vez finalizada la sesión también puede tener cierta importancia, ya que les ayudará a no sentirse tan cansados a la hora de afrontar otras actividades a lo largo del día o para sentirse mejor al día siguiente.

Evidentemente, si se trata de sesiones suaves sus necesidades serán mucho menores a las de una persona que entrena con intensidad. Y en el caso de estar en un proceso de adelgazamiento, tampoco conviene ingerir más calorías de las necesarias. En estos casos, mi sugerencia, sería tomar un tentempié muy ligero, tipo un yogur bebido desnatado o una pieza de fruta.



lunes, 17 de septiembre de 2012

¿Qué hay que comer ANTES de hacer ejercicio?

Esta es una de las preguntas que más se plantean las personas que hacen ejercicio, inclusive los deportistas. La inmensa mayoría tiene dudas de qué y cómo comer antes de ponerse a hacer ejercicio. Sobre todo ello hablé el pasado sábado en La Xarxa Radio. Durante mi intervención, sobre la que ofrezco un amplio resumen en este post, expliqué qué desayuna el campeón y subcampeón olímpico, Saúl Craviotto, antes de ponerse a entrenar con su piragua. Lo podéis escuchar en el podcast (en catalán) 



Vamos a empezar con el "qué y cómo deben comer" por los más madrugadores. Entre ellos se encuentran muchos ‘runners’, pero también los hay que se levantan pronto para salir en bici, ir a nadar, al gimnasio o jugar al fútbol.

El primer dilema que surge es: desayunar o no desayunar. Ambas cosas pueden ir bien, siempre y cuando actuemos convenientemente.

Un buen desayuno

Si pretendemos hacer un desayuno completo, lo conveniente es hacerlo un par de horas antes o como muy tarde una hora y media antes de empezar a hacer ejercicio para prevenir un corte de digestión y también para aprovechar la energía que pueden aportarnos los alimentos ingeridos.

Siempre hay algún insensato que es capaz de comerse una fabada y ponerse a correr. Hay gente que lo hace, pero sin duda alguna no es lo más recomendable y puede acarrear riesgos.

¿Cuál es el mejor desayuno? Antes de afrontar una sesión de ejercicio lo aconsejable es que el desayuno incluya un alimento rico en carbohidratos de asimilación media o lenta (pan, mejor el integral, cereales integrales, copos de avena, muesli, galletas integrales…); un láctico o un derivado de la soja y una o dos piezas de fruta o un zumo sin azucarar. También se puede incorporar algún alimento proteico como puede ser jamón York o ibérico, pavo, atún, huevos... Y por supuesto, café, té o cualquier infusión.



El desayuno debe ser más o menos copioso en función de las características de cada persona y del desgaste físico al que está sometido. También puede variar según el tipo de entrenamiento que se vaya a realizar. Si se trata de un trabajo de musculación, el desayuno debería incluir un alimento rico en proteínas. Y si se trata de una sesión cardiovascular o de larga duración (correr, ir en bici, patinar, spinning, partido de fútbol…), no pueden faltar los carbohidratos de media y lenta asimilación, pudiendo prescindir de los alimentos proteicos.

No conviene comer productos ricos en azúcares de absorción rápida, tipo donuts, madalenas, bollos,… ni utilizar mucho azúcar para endulzar (mejor miel), ya que aportan una energía demasiado rápida que no resulta beneficiosa para el esfuerzo, especialmente si es de larga duración.

Ejercicio en ayunas

El hecho de tener que desayunar 1,5 o 2 horas antes puede ser una verdadera faena para aquellas personas que se levantan a las 6 o 7 de la mañana para hacer ejercicio y, en estos casos, es preferible dormir y aprovechar al máximo las horas de descanso.

¿Y en estos casos, no se desayuna? Es una opción. Otra manera de no restar horas de sueño es realizar un pequeño tentempié o mini-desayuno.
Si se opta por hacer ejercicio en ayunas y se trata de hacer una actividad de larga duración, es importante haber consumido en la cena del día anterior carbohidratos de media y lenta asimilación (pan, pasta, legumbres, fruta…) junto con el alimento proteico correspondiente (pescado, carne magra, huevos…).

Sin embargo, si se hace ejercicio en ayunas lo recomendable es no realizar sesiones excesivamente exigentes. Deben ser suaves y si se trata de correr, ir en bici o nadar conviene elegir ritmos suaves o moderados. Esta precaución debe tomarse al pie de la letra las primeras veces que se experimenta. En estos casos, es un buen recurso llevar encima un brick de zumo, un par de mandarinas o unas galletas por si acaso sobreviniera un mareo o desfallecimiento.

El ejercicio en ayunas es beneficioso para aquellas personas que quieren adelgazar o bajar su porcentaje de grasa corporal. Al estar bajos los niveles de glucosa e insulina a causa del ayuno nocturno, se utiliza más energía procedente de las grasas. Es decir, se tiende a quemar más grasas que si hemos desayunado antes.

Un mini-desayuno

Otra manera de aprovechar las horas de sueño es hacer un pequeño desayuno que permita hacer el ejercicio sin riesgos ni necesidad de esperar las 2 horas de rigor.

En estos casos, lo primero que hay que hacer al levantarse es comer un poco. Y luego ya vestirse para ponerse en marcha. ¿Y qué comemos para que no nos siente mal? Por ejemplo: una manzana con un café, un zumo que puede acompañarse de una tostada de pan integral; una barrita; un yogur con un par de cucharadas de copos de avena, un batido hecho a base de leche de soja, plátano y cereales...

También es aconsejable prescindir de los alimentos muy azucarados.

A media mañana o al mediodía

Si el ejercicio se realiza a media mañana, lo conveniente es realizar el desayuno habitual como mínimo dos horas antes. Y si se hace a mediodía u hora de comer, conviene comer a media mañana un tentempié: una fruta, una barrita, un zumo… y comer finalizado el ejercicio.

Por la tarde o ya de noche

Cuando se hace ejercicio a media tarde, la comida debe ser baja en grasas y de fácil digestión. Si va a realizarse una actividad de larga duración, es aconsejable comer un plato que contenga carbohidratos de media y lenta asimilación, como por ejemplo un plato de pasta o legumbre y fruta.  Un alimento rico en proteína debe estar presente entre los que van al gimnasio a muscular o deben realizar una sesión de ejercicio de fuerza/potencia.

Los que se ejercitan al atardecer (8-9 noche) deben merendar un par de horas antes. Y para los que están obligados a entrenarse a partir de las 10 de la noche, la mejor opción es realizar una merienda cena y tras el ejercicio realizar un ligero tentempié y así poder acostarse cuanto antes.








domingo, 9 de septiembre de 2012

Empieza el nuevo curso corriendo y adelgazando


Al terminar el verano y empezar el nuevo curso son muchas las personas que se plantean empezar a hacer ejercicio y cuidarse un poco más. Otro objetivo muy común es quitarse los kilos acumulados durante las vacaciones o que ya llevan instalados desde hace tiempo.

En mi primer programa como colaboradora semanal en el programa ‘En Joc’ de La Xarxa Ràdio di unos cuantos consejos de cómo empezar a hacer ejercicio y no morir en el intento, y también de cómo adelgazar sin necesidad de someterse a una dieta estricta. Este post es un resumen de lo que salió en las ondas, pero aquí podéis escuchar el podcast completo de mi intervención (en catalán) que incluye una recomendación muy especial para que Cristiano Ronaldo combata su tristeza.






Quiero empezar a correr/trotar

En primer lugar conviene elegir bien la hora en la que realizarás la actividad. Debe ser una hora en la que sabes que no te dará pereza o en la que no te surgirán impedimentos para hacerla.
De buena mañana da mucha pereza, pero si eres de los que no te importa madrugar, tiene la ventaja que ya has hecho el trabajo y no debes pensar más en ello en todo el día.
Si eres novato o llevas mucho tiempo inactivo debes empezar poco a poco, sin querer pretender batir records el primer día, ni el segundo, ni el tercero… Tu ritmo debe ser muy suave, de lo contrario te cansarás enseguida, lo pasarás mal y difícilmente repetirás.

Primer día: empieza haciendo lo siguiente: anda a buen ritmo durante 10 minuto, a continuación ponte a correr/trotar suave durante 2 minutos, anda 5 minutos, corre 2 minutos, anda 5 minutos… hasta completar un total de 15 minutos corriendo/trotando.

Segundo día: 9 minutos andando, 3 minutos corriendo, 4 minutos andando… Hasta completar 20 minutos corriendo.

Y poco a poco vas incrementando tiempo de carrera y disminuyendo tiempo de andar, hasta que consigas hacer entre 45’ y una hora corriendo.




Quiero empezar a ir al gimnasio

Empieza yendo dos o tres días a la semana y cuando veas que logras hacerlo durante varias semanas seguidas, incrementa el número de días. Elige un horario que sabes te va ir bien y no te surgirán impedimentos.

Déjate guiar por los entrenadores del gimnasio al que acudas (siempre cerca de tu casa o trabajo). Son gente preparada y sabrán aconsejarte de cómo empezar para hacerlo de forma gradual y sin riesgo de lesiones.

Si no cuentas con un entrenador, los primeros días haz ejercicios suaves, dando prioridad a la movilidad articular, elasticidad, agilidad, ejercicios de fortalecimiento general sin lastres o con las mínimas cargas… Así evitarás agujetas, inflamaciones o sobrecargas y tendrás menor riesgo de lesionarte.   

Quiero perder unos kilos

Para aquellas personas que deseen eliminar algún kilo de más, debo advertirles que pretender adelgazar únicamente haciendo ejercicio puede ser un arma de doble filo.
Al hacer ejercicio se suele tener más apetito y sin uno darse cuenta se tiende a comer más de lo habitual y también a tomar bebidas más ricas en azúcares.
Para lograr perder peso se deben seguir también una serie de pautas dietéticas.

La primera de ellas: beber solo agua. Nada de refrescos (sólo los de 0 calorías) ni bebidas para deportistas.

Otra medida que ayuda a restar calorías a la dieta diaria es comer en plato de postre o poner toda la comida de un ágape en un solo plato. Por supuesto evitar fritos, dulces y limitar consumo grasas, especialmente saturadas. Y para los amantes de la cerveza: beber una caña en lugar de dos.

Como veis, no es tan difícil y no es necesario recurrir a dietas famosas (o de famosos) ni estrambóticas. Para hacer dieta y perder unos pocos kilos, no hay nada mejor que aplicar el sentido común.

miércoles, 8 de agosto de 2012

La velocista más bajita ganó los 100 más rápidos de la historia


La final de los 100 metros femeninos de Londres 2012 ha sido la más rápida de la historia con diferencia. El tiempo promedio de las 8 finalistas es de 10.87 (+1.5 m/s), una décima menos que la segunda más rápida (10.98), disputada en Seúl’88, que se disputó con exceso de viento a favor. Hace cuatro años, en Pekín, la media de las finalistas fue de 11.04, en una final celebrada con viento nulo.
La pequeña jamaicana Shelly-Ann Fraser ganó en Londres con un tiempo de 10.75, tras dar 51 zancadas. En la cita surcoreana, la vencedora fue Florence Griffith con 10.54 (marca invalidada por el viento), pero la norteamericana había marcado en semifinales 10.62, marca que sigue vigente como récord olímpico.
Por su parte, Fraser se convirtió ayer en la tercera mujer en lograr el doblete olímpico del hectómetro en dos citas consecutivas (Pekín 2008 y Londres 2012), siendo sus antecesoras las norteamericanas Wyomia Tyus (Tokio 1964 y México 68) y Gail Devers (Barcelona 92 y Atlanta 96).


LA MAS BAJITA DE SIEMPRE
Pero Fraser logró otro hito digno de mencionar: ser la velocista más bajita en ganar unos 100 metros en unos Juegos Olímpicos (de hecho ya lo tenía desde Pekín). Según la ficha de la IAAF, la caribeña mide 1.60 metros de estatura. En el tarro pequeño también hay la mejor velocidad. Claro que podríamos añadir otra curiosidad: sucedió el mismo día en que Jessica Ennis conquistó el oro en Heptatlón convirtiéndose en la heptatleta más baja en conseguir tal proeza, pues mide 1.65. Por cierto, salta 1,95 de altura, 30 centímetros más que su estatura.

lunes, 6 de agosto de 2012

En los JJ.OO. de Londres habrá unos 1.000 lesionados


De los 10.500 deportistas inscritos en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 aproximadamente unos 1.000 se lesionarán, siendo los futbolistas quienes sufrirán el mayor número de contratiempos. 
Habiéndose ya celebrado 9 jornadas de competición, desde su inauguración el pasado 27 de julio, en estos momentos ya más de 500 deportistas habrán sufrido un contratiempo.
Los traumas más frecuentes serán los esguinces de tobillo y las contracturas/esguinces musculares en los muslos. Estos datos se extrapolan de un estudio epidemiológico* realizado hace cuatro años, durante los JJ. OO. de Pekín, con el fin de analizar la frecuencia, características y causas de las lesiones acontecidas durante una competición olímpica. Las enfermedades y malestares no fueron incluidos en el estudio.
Mediante la colaboración de médicos y/o terapeutas pertenecientes a 92 de los equipos nacionales participantes en la capital china, el estudió cubrió el 88% de los 10.977 deportistas registrados en esa cita olímpica. La investigación concluyó que aproximadamente el 10% de los atletas tuvo una lesión durante los Juegos de Pekín’08.


Se produjeron un total de 1.055 lesiones, lo que supuso una incidencia de 96,1 lesiones por cada 1.000 atletas inscritos en los Juegos.
El deporte que reunió mayor número de agravios fue el Fútbol. Entre los 496 futbolistas participantes hubo 156 lesiones, lo que supuso un 31,5 %. de futbolistas lastimados. La disciplina que menos lesionados registró fue la Vela, donde solo se notificaron 3 lesiones entre 400 participantes (0,8 %).
En Atletismo se computaron un total de 241 lesiones de un total de 2.132 atletas inscritos (11.3%). De ellas, 69 (42.6%) se produjeron durante el entrenamiento y 93 (57,4%) en competición. La incidencia en la Natación fue baja. Se reportaron solo 36 lesiones entre 1046 participantes (3,4%).

MAYOR Y MENOR RIESGO
En base a estos datos obtenidos en cada una de las disciplinas olímpicas, se obtiene que en relación con el número de atletas inscritos los deportes con mayor riesgo de lesión son, por este orden: Fútbol, Taekwondo, Hockey, Balonmano, Halterofilia y Boxeo. Los deportes de menor riesgo son: Vela, Piragüismo, Remo, Natación Sincronizada, Esgrima y Natación.
Del total de lesiones reportadas, los diagnósticos más prevalentes fueron los esguinces de tobillo (81 casos; 7,1 %) y las contracturas musculares en el muslo (75 casos; 6,8%).
Aproximadamente, la mitad de los diagnósticos (600 casos; 54,2%) afectaron a las extremidades inferiores y en menor medida las extremidades superiores (218 casos; 19,7%), el tronco (149 casos; 13,4%) y la cabeza y cuello (133 casos; 12.0%).
El muslo (13,3%) y la rodilla (12,1%) fueron las partes del cuerpo más perjudicadas, seguido de la parte inferior de la pierna y el tobillo. Los traumas en la cabeza (9,4%) también fueron frecuentes pero principalmente se trataron de daños en la piel y contusiones.
La mayoría de las lesiones (623 casos; 72,5%) se produjeron durante la competición; solo 10 casos se registraron durante el calentamiento previo a la competición y 225 casos (26,2%) durante el entrenamiento. Las lesiones durante el calentamiento fueron computadas como si hubieran ocurrido durante la competición
Un tercio de las lesiones fueron provocadas por el contacto con otro atleta, seguido de los traumas relacionados con el uso excesivo (22%) y las incidencias sin contacto (20%). La incidencia y características de las lesiones variaron sustancialmente entre los diferentes deportes.

* Estudio epidemiológico: Sports Injuries During the Summer Olympic Games 2008. Publicado 25 septiembre 2009
Autores: Astrid Junge, PhD, Lars Engebretsen, MD, PhD, Margo L. Mountjoy, MD, Juan Manuel Alonso, MD, Per A. F. H. Renström, MD, PhD, Mark John Aubry, MD, and Jiri Dvorak MD, PhD
From the FIFA Medical Assessment and Research Centre (F-MARC) and Schulthess Klinik, Zurich, Switzerland, International Olympic Committee (IOC) Medical Commission, Lausanne, Switzerland, Oslo Sports Trauma Research Centre (OSTRC) and Ullevaal University Hospital and Medical School, University of Oslo, Oslo, Norway, Fédération Internationale de Natation (FINA), Lausanne, Switzerland, International Association of Athletics Federations (IAAF), Monaco, Karolinska Institute, Stockholm, Sweden, International Ice Hockey Federation (IIHF), Zurich, Switzerland, and Fédération Internationale de Football Association (FIFA), Zurich, Switzerland.

sábado, 4 de agosto de 2012

Así se alimenta la halterófila Lydia Valentín


Lydia Valentín no se complica la vida con la alimentación. No tiene problemas para mantenerse en su peso habitual: poco más de 74 kilos que le sirven para preservar su categoría (-75 Kg) y, según nos ha explicado ella misma, comiendo “de todo y lo más sano posible”.
Lydia no sigue ningún plan nutricional específico ni su dieta está bajo control de ningún especialista, aunque comenta que “intenta seguir los consejos sobre alimentación saludable” que le dan en el CAR“de vez en cuando”.
 Valentín es de Ponferrada pero vive y entrena en Madrid. Está becada por el CSD y su “hogar” habitual es el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de la Residencia Blume. Por tanto, sus menús están sujetos a la oferta del comedor residencial. “Son muy variados y con múltiples opciones para los deportistas”, explica.
Podría sorprender que una deportista que acaba de quedarse tan cerca de una medalla olímpica (se clasificó cuarta en Londres 2012) no siga un plan dietético específico ni unas directrices que le ayuden a seguir una dieta equilibrada y ajustada a sus necesidades, tanto personales como específicas para su especialidad deportiva. Pero Lydia Valentín (27 años, chica portentosa y muy fuerte, 1.69 m 74 Kg) posee tanto sentido común y sensatez que va por buen camino también en lo nutricional.
Sus entrenamientos le permiten adquirir la fuerza y potencia necesarias para ser una extraordinaria halterófila. Por otro lado, una buena alimentación le posibilita preservar su masa muscular, mantenerse sana y recuperar bien de los esfuerzos para lograr un buen rendimiento en cada de uno de sus entrenamientos y competiciones. Con el fin de consumir las dosis de proteínas necesarias que le permiten salvaguardar al máximo su masa muscular, Valentín suplementa su dieta con un batido rico en proteínas, según le ha recomendado su entrenador.
En especialidades como la halterofilia y con deportistas sometidos a una dinámica de entrenamientos muy exigente, como el caso de Valentín, está totalmente justificado recurrir a suplementos proteicos para garantizar el aporte adecuado de proteína.
Hasta la fecha, queda claro que Lydia ha logrado sus objetivos comiendo de una forma variada y con sentido común. Y en realidad, con eso, muchas veces basta, aunque siempre se puede mejorar. La halterófila leonesa reconoce que come poca fruta y verdura y que debería incluir en cada uno de sus ágapes más alimentos vegetales y ricos en fibra. En ello está.
En su día a día, cuando realiza dos sesiones de entrenamiento diarias, Lydia Valentín suele comer lo siguiente:
  • 9 h. Desayuno
Sandwich con queso y jamón de pavo y un zumo de naranja
  • 10 h. Entrenamiento
Bebe agua y/o bebidas deportivas
Finalizado el entrenamiento toma un batido proteico y con carbohidratos
  • 13.30 h. Comida
Un plato de pasta o arroz
Huevo duro
Un filete de carne
Yogur
  • 16 h. Tentempié o merienda
Un puñado ciruelas pasas o frutos secos o 1 plátano o unas galletas
  • 17 h. Entrenamiento
Bebe agua y/o bebidas deportivas
Finalizado el entrenamiento toma un batido proteico y con carbohidratos
  • 21 h. Cena
Verdura o ensalada o legumbres o un plato de pasta o arroz (menor cantidad que comida)
Carne o pescado
Yogur
Ayudas ergogénicas
Como suplementación, y con el fin de garantizar el aporte adecuado de vitaminas y minerales, Valentín toma diariamente un complejo polivitamínico. Y en algunas épocas del año también recurre a algunas ayudas ergogénicas como los Aminoácidos Ramificados -que ayudan en la síntesis de proteína muscular-  y Creatina, un suplemento que aumenta capacidad para realizar ejercicios de fuerza y velocidad de alta intensidad.

"Una buena nutrición no es suficiente para llegar a ser un campeón, pero una mala nutrición sí puede arruinar los sueños de un deportista"

lunes, 16 de julio de 2012

El talón de Aquiles de Bolt: su espalda

El verdadero talón de Aquiles de Usain Bolt no se encuentra en el pie sino en su espalda.

Bolt nació con una escoliosis en la parte baja de la columna y desde los inicios de su carrera como velocista dicha patología le está provocando repetidos problemas en la musculatura de la parte trasera de sus muslos.

Concretamente, le afecta a los músculos isquiotibiales -un paquete compuesto por tres músculos: semimembranoso, semitendinoso y bíceps femoral- que tienen una función muy importante durante la carrera. Actúan sobre el funcionamiento de la rodilla y la cadera, contribuyen al desplazamiento y ayudan a mantener la posición vertical del tronco.
En una carrera de velocidad, los músculos isquiotibiales se someten a una tensión máxima y si no funcionan correctamente o están acortados, algo que suele ocurrir cuando la columna vertebral no está bien alineada -tal como le sucede a Bolt-, el riesgo de lesión se incrementa.
Curiosamente, Ángel David Rodríguez “El Pájaro” -recordman español de los 100 metros lisos- padece la misma patología: “Escoliosis e hiperlordosis, como Bolt”, nos cuenta. Rodríguez asegura que también él ha padecido lesiones recurrentes en los isquiotibiales a consecuencia de su desviación en la columna: “En mi caso lo controlo haciendo pesas sin cinturón y fortaleciendo la musculatura lumbar y paravertebral”, dice.
De la espalda a los isquios
Bolt tampoco esconde su problemática. En más de una ocasión ha hablado abiertamente sobre la misma.
En 2011, durante una entrevista en la cadena ESPN, no tuvo ningún reparo en reconocer que la curvatura de su columna “es realmente mala” y la dibujó con el dedo como una “S” mayúscula. En las fotos superior e inferior puede apreciarse nítidamente el problema del atleta jamaicano.
A principios del mismo año, tras finalizar cuarto en el ránking de 2010 y empezar con muchos titubeos la campaña al aire libre por culpa de una lesión en el muslo, ya explicó: “La escoliosis no es tan grave como parece, pero para mí que soy velocista sí puede ser grave” Apuntó que para prevenir recaídas “trabajo muy duro para corregirla”.
En efecto, desde que se le detectó el origen de sus lesiones el recordman mundial de los 100 y 200 metros realiza a diario una rutina de ejercicios preventivos y correctivos. Trabaja la flexibilidad, la movilidad articular y sobre todo realiza ejercicios de fortalecimiento/musculación de toda la zona dorsal, lumbar e isquiotibial, insistiendo en el trabajo excéntrico. También realiza ejercicios de alineación de la columna vertebral.
Por otro lado, siempre viaja con su masajista particular, quien le trata antes y después de los entrenamientos; y en las competiciones, antes de cada calentamiento y al finalizar la prueba. Según cuentan sus allegados “no deja que nadie más le toque”.
Como se sabe, el último contratiempo con sus isquiotibiales lo sufrió hace apenas diez días durante losTrials jamaicanos para los JJOO, competición disputada en Kingston.
Tras sufrir en los 200 metros su segunda derrota consecutiva frente a su bestia negra, Yohan Blake (le había ganado dos días antes en los 100 m), Bolt tuvo que ser atendido en la misma pista por haber sufrido una contractura en la zona isquiotibial de su pierna derecha. En la foto inferior se puede ver como le estiran la zona isquiotibial. Según palabras de su entrenador Glen Mills se trató de un “problema leve”. Sin embargo, Bolt se ha visto obligado a interrumpir su calendario de competiciones, lo que unido a las dos derrotas sufridas ante Blake ha levantado muchas incógnitas sobre el estado de forma en que llegará a la cita olímpica.

Con el Dr. Muller-Wohlfahrt
Para curarse cuanto antes y retomar los entrenamientos, Bolt viajó de Jamaica a Munich (Alemania) -un total de 16.000 kilómetros- para visitar a uno de sus médicos de cabecera: el Dr. Hans Muller-Wohlfahrt, quien le somete regularmente a estudios biomecánicos. El doctor germano, cuyos métodos están en entredicho, le viene tratando su dolencia desde hace varios años. De hecho, Bolt suele visitar un par de veces al año la lujosa clínica del “gurú” alemán, pese a las prácticas poco ortodoxas realizadas por este facultativo.
Hans Muller-Wohlfahrt, apodado “Healing Hans” – algo así como “Hans, el sanador”- es conocido por aplicar inyecciones de preparados homeopáticos en las zonas lesionadas, incluyendo entre sus preparados el Actovegin, un derivado de la sangre de ternero. Se trata de un producto que no figura como prohibido en las listas de la Agencia Mundial Antidopaje, pero está prohibida su administración por vía intravenosa ya que se considera un método de manipulación sanguínea. Por el contrario, sí está permitido que se administre de forma local.
La recordwoman de maratón Paula Radcliffe es una de sus pacientes más asiduas, además de otros deportistas de relevancia entre los que destacan los futbolistas Steven Gerrard, Michael Owen, Ronaldo Nazario, el extenista Boris Becker, y la doble campeona olímpica en Atenas 2004, la mediofondista británica Kelly Holmes. Müller-Wohlfahrt ha afirmado que cinco de los ocho finalistas de 100 metros en el Campeonato del Mundo de 2009 en Berlín fueron pacientes suyos.
Pero en este 2012 no es la primera vez que Bolt recurre a la ayuda del médico alemán. A mediados de febrero ya viajó a Munich a causa de unas molestias en el muslo que le obligaron a cancelar su primera competición del año.
La racha de lesiones
La trayectoria deportiva de Usain Bolt está repleta de lesiones en los isquiotibiales, muy especialmente en su pierna derecha.
La peor racha se concentró durante los años 2004, 2005 y 2006. Una lesión en los isquios le impidió competir en el Mundial Junior de 2004 y ese mismo año en los JJOO de Atenas se lesionó en la primera ronda de los 200 metros, siendo eliminado con una marca de 21″05.
También se lesionó en la final de los 200 metros del Campeonato del Mundo de 2005, disputados en Helsinki y llegó último a la meta con un crono de 26″27. Sufrió otra lesión en los isquiotibiales en marzo de 2006, lo que le impidió asistir a los Juegos de la Commonwealth de Melbourne.
En Jamaica atribuían sus dolencias y malos resultados a su escasa dedicación a los entrenamientos y su afición por bailar y salir de juerga por las noches. De nada servía que él alegara lesiones. No le creían. Hasta que en 2005 se puso en manos de su actual entrenador Glen Mills, quién sospechó que la escoliosis podía ser la causa de todas sus lesiones y recurrió al doctor Hans Muller-Wohlfahrt.
En el año 2010 sufrió una lesión en el tendón de Aquiles y posteriormente el bíceps femoral de nuevo le jugó una mala pasada . A principios de 2012, una lesión en la pierna le obligó a cancelar su primera competición del año. Y ahora nuevamente, a falta de un mes escaso para su debut en los 100 metros de los JJOO Londres’12, los isquiotibiales le fastidian el calendario de la temporada.
Bolt ya ha regresado de su viaje a tierras alemanas. Ahora se encuentra en Londres y en pocos días viajará Birmingham para unirse a la concentración de la selección olímpica jamaicana y no tiene previsto regresar a su país antes de los Juegos. Su manager Rycky Simms insiste que la lesión fue solo una contractura y que ya está solventada y que ahora lo que necesita es “que su cuerpo vuelva a la normalidad”.
Sin embargo, la duda está sembrada: ¿Tendrá tiempo el hombre más rápido del planeta de recuperarse al cien por cien de la contractura y, sobre todo, de llegar en plena forma para revalidar sus títulos olímpicos?